chocolate chip cookies

Son las clásicas galletas de trocitos de chocolate americanas. Recetas hay muchas, pero la que os voy a dar la he probado muchas veces y está estupenda.Es de esas recetas s encillas y que se pueden preparar entre varios. Uno prepara la masa, el otro forma las galletas, otro se encarga de hornearlas, otro de envolverlas o ponerlas en una bonita fuente,… Este es el tipo de recetas que me gusta pues nos permite participar a muchos en la preparación y elaboración de estas galletas que me parecen ideales para servirlas en una boda, bien como regalo para nuestros invitados o bien para servir con un vaso de leche cuando a altas horas de la noche les vuelva a entrar el hambre a nuestros invitados.

Ingredientes

  • 250gr mantequilla
  • 1 1/2 taza azúcar moreno
  • 1 huevo
  • 1 yema de huevo
  • 1 pizca sal
  • 1 cucharadita bicarbonato
  • 3/4 taza harina repostería
  • 1 1/2 taza harina de fuerza
  • 2 tazas trocitos chocolate

Derretir la mantequilla a fuego medio-alto. Si se tuesta un poco y nos queda mantequilla avellana, mejor. En un bol, dejar reposar la mantequilla derretida con el azúcar moreno unos 10 minutos. Batir bien y añadir el huevo y la yema; seguir batiendo hasta que se incorpore y después añadir la sal y el bicarbonato. Ir mezclando la harina poco a poco hasta que quede una masa homogénea. Por último, añadir los trocitos de chocolate. También quedan muy bien con frutos secos, como nueces.

Dejar enfriar en la nevera la masa, cuanto más tiempo mejor. Lo ideal es dejar la masa toda una noche.

Para hacer las galletas, poner papel de horno sobre la bandeja o bien utilizar una placa de Silpat e ir haciendo con dos cucharas (o con la mano, si está muy dura la masa porque la acabas de sacar de la nevera) bolas no muy grandes (a mi me gusta que las galletas salgan pequeñas, así hay más!). Si quieres que salgan blanditas, llena un vaporizador con agua y echa un poco de agua por encima de cada galleta.

Hornear de 6 a 8 minutos a 160º, previamente precalentado el horno. Como el tiempo depende mucho del tamaño, lo mejor es mirar que los bordes de las galletas estén doradas. Cuando estén doradas, es que están listas. Sacas la bandeja y dejas reposar un minuto o dos para que se asienten las galletas, si no parecerá que están demasiado blandas y no puedes moverlas. Después las dejas enfriar en una rejilla y metes la siguiente hornada de galletas.